yo no soy edson.lechuga
no tengo espinas en los labios
ni besos migrañosos esparcidos por el cuerpo
ni ojos lunáticos de animal furtivo escondido en los colmillos de las letras
no he descubierto versos tibios en el cuerpo de ninguna mujer
ni los he leído en el silencio secular de la habitación 309 de un hotel de paso
nunca he pretendido beberme el mar a sorbos
ni dar voz a las aves
ni apagar el sol con los dedos como si fuese el pabilo de una vela
mi pasado no es alcohólico
no viví en la cuerda floja equilibrando mis pasos
entre el vicio y el miedo
entre el llanto y el fuego
entre la carcoma y el ego
no
yo no soy edson.lechuga
no han muerto lagartijas en mi sangre
ni se atiborra mi mente de dinosaurios
y las sábanas de mi cama no huelen al sudor de cualquier mujer
jamás he llorado
mis lágrimas no son de tierra
no te confundas
no soy yo quien podó las alas de las espaldas de los árboles aquella noche en que murió la noche
jamás he escrito historias de pueblos donde nunca llueve
ni de muertos que hablan como vivos
esperando ser oídos con algo.diferente.a.los.oídos
ni de viejos sordos
ni de indios que arrancan estrellas al firmamento
no me mires así no me consueles
no necesito silencio
ni una mujer que me escuche
ni una sangre que me sangre
porque yo
yo no soy ese que piensas
de mis palabras nunca
nunca
han brotado nubes
y no fui yo quien quiso salvarte
entiende por favor que yo no soy edson.lechuga
y no ando muerto de ganas de morirme
desde aquel día en que dices que te fuiste
lo siento
te equivocas
no me duelen las guerras ni las hambres
ni mi pecho se ahuasteca cuando cae la tarde
así que no me ames ni me odies
no me castigues no me implores
porque te doy mi palabra coyotezca
que soy otro
menos fiel
más retorcido
otro cualquiera diferente
nunca el mismo
nunca ese edson.lechuga.
prefiero la duda a la certeza, lo sutil a lo concreto, la posibilidad al hecho, el mito a la leyenda, la lluvia de otoño al sol de verano, el pecado a la pureza, las cosas pequeñas a las grandes, las diablas a los dioses, la izquierda a la derecha y la literatura a la realidad. viví en barcelona más de una década y ahí aprendí a ser uno de esos otros∙muchos que me habitan∙todos. sé ahora que escribir es escribir∙me y que todo texto es mejor que su autor.
Buscar este blog
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
-
Hace un momento sonó tu teléfono celular y no supe qué hacer, Dorina. Súbitamente una ráfaga de miedo se coló en mí junto con la cancioncita...
-
Semilla de maíz. Soy una semilla de maíz. Estoy puesta aquí por las manos de un nagual. Me ha dejado aquí para que mi sangre, sangre la tier...