noviembre 07, 2011

Biblioteca Francesca Bonnemaison: Hablemos Con Edson Lechuga.

México-Barcelona: viaje de ida y vuelta (Montesinos)

Entre Barcelona y México, el escritor Edson Lechuga hace una parada para hablarnos de Llovizna, su último libro, un tapiz deslumbrante de comportamientos humanos en busca del sentido de la vida.

Sant Pere més Baix, 7. Barcelona.

22 de novembre. 19hrs.


Enlacehttp://w110.bcn.cat/portal/site/Biblioteques/menuitem.d643af84323b134fa0c5a0c5a2ef8a0c/?vgnextoid=ecb3aebcb4f0b210VgnVCM10000074fea8c0RCRD&vgnextchannel=ecb3aebcb4f0b210VgnVCM10000074fea8c0RCRD&lang=es_ES

septiembre 29, 2011

Velada Literaria

UNESCO Barcelona

Velada Literaria

Sábado 1º de octubre

18h.

Mallorca, 207, pral.

Conversaremos sobre Llovizna y Luz de luciérnagas.

agosto 29, 2011

soledad.piedra

II

con el índice en el mapa descartas zimatlán, huiztepec, valdeflores. te detienes en quialana, ildefonso, trujillo, roalo, por una especie de sin.razón: pulsión.poética. soledad piedra: te asalta el nombre y lo superpones al suyo.

no hay remedio.

es ella: soledad piedra.

incluso te parece haberlo pronunciado en algún momento. de forma caliginosa intentas evocar esas palabras cuando estuviste dentro suyo. soledad piedra. pocas cosas tan bellas encuentras hoy en tu hoy. unes el nombre con un punto para hacer de las dos palabras una sola y lo repites hasta la vaciedad. hasta hacerlo perder su sentido. hasta que sólo quedan dentro de tu cabeza fonemas oblongos, largos y monótonos como mantras. luego, detrás de los fonemas viene su rostro; primero a un palmo del tuyo luego pegado a ti; sus ojos atentos, su mirada lasciva conectada inmanente a su sexo: cerrando ciclos [se lo dijiste ya en algún momento, alguna noche de esas]. qué miraba cuando te miraba, te preguntas ahora que no está. qué buscaba en tu presente; qué en tu pasado; qué en el hilo que los une y los separa.

regresas al mapa pero su piel sigue imponiéndose al papel.

así que desistes.

doblas el pliego y lo mantienes cerrado con un pasador. no uno cualquiera sino uno exclusivo: tuyo. un pequeño objeto que estuvo en su cabello, sujetándolo, sometiéndolo, soportándolo. retiras el pasador del mapa y lo observas: negro, delgado, insignificante. aún conserva las pequeñas gomas en las puntas, así que no le haría daño al enhebrarlo en su cabello; te lo dijo ella al momento de recomponerse frente al espejo:

«vaya cara de recién.cogida», te dijo.

«¿cómo es eso?», preguntaste tú.

«así: rimel corrido, labios ligeramente inflamados, pupilas dilatadas, mejillas enrojecidas, pelo echo un nido de urracas».

jugueteas el pasador entre tus dedos, una de sus varitas es ondulada y la otra recta, una un poco más pequeña que la otra. magallanes ve en su perfil una pareja de enamorados, uno frente al otro, mirándose. tú ves su pelo. sus ojos. ves sus ruidos. su violencia apretada al hacer el amor. la fiereza de su rostro pegado al tuyo. nada más importante ahora mismo que este insignificante pasador de pelo que yace en tu palma. inanimado. anodino. nimio. insustancial. fútil y pequeño objeto capaz de rasgar la realidad y llevarte lejos:

llave de otro tiempo.

agosto 18, 2011

soledad.piedra

Si estoy en la orilla acuática, yo digo:

en el medio está el lenguaje.

María Sabina




I

sobre el mapa recorres con el índice la carretera que une a oaxaca con puerto escondido en busca de un nombre que te dé noticia de su nombre.

fallas.

erras.

te equivocas.

la trayectoria de tu dedo sobre el papel te lleva a su piel. te preguntas cuántas veces vagó tu yema por sus pechos, por su vientre, por su pelvis. cuántas fronteras trazó. cuántas carreteras inventaste para unir sus pezones a su ombligo. el mapa de su piel se impone sobre el mapa que toca tu yema aquí, a muchas ciudades de distancia, rodeado de un paisaje opuesto, contradictorio al suyo. te gustaría saber cuántos pueblos se interponen entre su voz y tu voz pero, pese a que tienes el mapa debajo de tu palma, no lo revisas. su recuerdo se impone. piensas en los límites de su piel y la tuya cuando sus cuerpos estuvieron juntos. aquella finísima línea que une y separa, que indica dónde terminas tú, dónde comienza lo otro; y lo otro, entonces, era ella. toda:

ocupando el espacio inmediato a tus lindes,

frente a ti,

encima de ti,

alrededor de ti.

piensas en sus orillas, agudas, innatas, constituyentes. experimentas un deseo casi hiriente de vivir en la frontera muchos años, hasta volverte fronterizo, como ella: entre aquí y allá, en mitad de esto y lo otro, sujetando con una mano una cosa y otra con la otra. limítrofe como ella: mujer.mitad, mujer.puente, mujer.frontera.

vuelves al mapa, ella te ha dicho que firmará su próxima novela con un pseudónimo que corresponde a un pueblo de esa geografía:

«no firmaré con mi nombre», dijo tirada sobre la cama, desnuda, fumando, «usaré el de un pueblo que se encuentra entre oaxaca y puerto escondido».

supiste que era un juego. supiste que lo que ella pretendía era que tú adivinaras el pueblo para corroborar que el azar estaba a favor de esa anomalía que estaba creciéndoles dentro. por el rabillo del ojo la viste soltar una bocanada grande de humo. su cuerpo rozaba tu cuerpo. su cuerpo era el límite de tu cuerpo.

«me gustaría adivinar cuál es», dijiste y mezclaste el humo de tu boca con el humo de la suya, «pero si acierto…»

«si aciertas», te interrumpió, «no te dejaré ir jamás».

acertaste.

lo malo fue que lo hiciste días después.

lejos ya de ella.


agosto 06, 2011

rulfo: nada más devastador


cuesta trabajo pensar a rulfo fuera de sus historias, ajeno o desvinculado del imaginario que creó con paredones de adobe, soles impasibles resecando los charcos y recalentando sombreros y rebozos, letanías y maldiciones.
es difícil afirmar que rulfo fue un hombre real, quiero decir, que perteneció a esta realidad tangible, concreta. un hombre con peso y calzado y talla y aficiones. la evocación de su figura suele tender hacia sus geografías, hacia sus espacios. pensamos a rulfo como un hombre de lodo que un día se erigió a voluntad y echó a andar por aquellas tierras áridas, vacías.de.dios.
tierras de donde surge [de dentro hacia fuera] su identidad
y [de fuera hacia adentro] su idea del mundo.
los vínculos que unen a rulfo con su obra son ancestrales, violentos y literarios hasta el agotamiento. quizá rulfo [él, hombre, ser humano, persona con pies y ojos, costillas e ideas], en ese ejercicio incandescente, absoluto, delirante y solísimo que es la escritura, terminó convertido en su propio texto,
se textualizó.
o quizá fue al revés; tal vez su letra transgredió las leyes de la naturaleza y ocupó no sólo su razón sino la razón del mundo [aquel mundo suyo donde se reflejaban las cosas de este mundo nuestro]. lo cierto es que en rulfo [quiero decir en él y en sus textos] lo literario y lo natural son una misma cosa terriblemente humana. nada más nítido. nada más devastador.
no hay, entonces, diferencia entre todos los significados de rulfo y su obra.
o mejor aún:
todos los significados de juan rulfo, el hombre, son su obra.
tan es así que no es difícil imaginar que el día de su muerte,
rulfo como preciado,
cayó de costado y luego, se desmorono como un montón de piedras.

mayo 30, 2011

I


desde el lamento marítimo de este puerto
nos acercamos al ardor por medio de la letra y escribimos
trescientas setenta y seis personas
trescientas setenta y seis cartas
que hablan de más de cuarenta mil muertos
muertas
muertes
trescientas setenta y seis cartas para cuarenta mil cuerpos:
¿de a cuánto nos toca?
¿cuántos cuerpos caben en cada sobre?
encima de la mesa dejamos caer el peso de nuestras penas
frente a la mirada de cónsul de la cónsul
que, de a poco, se fue volviendo gente
sobre la mesa dejamos caer trescientas setenta y seis cartas con ciento siete muertos en el interior de cada una
ciento siete muertos rasguñando los sobres desde dentro
desde méxico
desde su anonimato feroz
desde su muerte indigna
desde la bala que les perforó la frente
desde las armas que entran por estados unidos
desde la cuerda que apretó su cuello
desde la raya de coca tan igual a la línea fronteriza tan igual al filo del machete con el que les partieron la cabeza
desde el llanto de sus hijos y sus padres y sus novias y sus novios
y nosotros que los llevábamos encima de nosotros
metidos en una carta junto a otras trescientas setenta y cinco
para depositarlos encima de la mesa de la cónsul con actitud de cónsul
que, de a poco, se fue volviendo gente
aquí le traemos, dijimos, metidos en cada sobre ciento siete muertos
haga usted con ellos lo que deba:
bébaselos
disuélvalos con pólvora de kaláshnikov e inyécteselos [sangre.adentro] a sus superiores
y a los superiores de sus superiores
y a los superiores de los superiores de sus superiores
para que les crezcan dentro [como nos han crecido a nosotros]
y les espanten los sueños [como han espantado el sueño de los nuestros]
aquí le traemos, dijimos, metidos en cada sobre ciento siete muertos
haga usted con ellos lo que pueda:
réceles
préndales velas
incinérelos otra vez y haga esparcir las cenizas sobre las estatuas de los héroes de la patria
aquí le traemos señora cónsul, dijimos, metidos en cada sobre ciento siete muertos
para que, al menos, les llore
como les hemos llorado nosotros
para que, al menos, le pesen
como nos pesan a nosotros.

mayo 09, 2011

Desde lejos pero desde dentro

Nos reunimos aquí, en plaza Catalunya, en Barcelona, a más de diez mil kilómetros de distancia, para unir nuestro silencio al silencio de ustedes que están allá, en México, en Nueva York, en Chile, en París y en un puño grande de ciudades exigiendo no más sangre, ni un muerto más. Nos reunimos porque este dolor, pese a la distancia, también es nuestro. Porque el duelo de cuarenta mil muertes se lleva en la piel, en la mirada y en la palabra aunque no lo percibamos. Todos los mexicanos hoy, al hablar hablamos de muerte, de injusticia, de estrategias estúpidas, de medios informativos decadentes. Todos los mexicanos hoy al mirar, miramos con desolación. Y nos reunimos hoy para que la realidad de nuestro México se extienda al mundo y de aún más sentido a la lucha de ustedes allá, que es la lucha nuestra aquí.

Nos reunimos para decirles que no están solos.

Nos reunimos para saber que no estamos solos.

Para levantar la voz y si es necesario echarnos a hombros al país que amamos con tal de sacarlo del lodazal de impunidad, corrupción y pobreza donde lo han metido. Para mostrarle a la comunidad internacional en qué condiciones se encuentra México hoy, cuál es su verdadero rostro. Mostrar a Barcelona, a Catalunya, a España, a Europa entera que México se desangra ante la mirada impía del Estado, los poderes fácticos, la clase política, al clase empresarial… pero no la sociedad civi, porque nostros aquí estamos: junto a ustedes.

Desde lejos pero desde dentro.

Empeñados en la paz.

Hartos de ser manipulados, maniatados, vejados, extorsionados, secuestrados, abusados, obviados, insignificantes.

Desde lejos pero desde dentro dispuestos a cambiar las directrices del país, el estatus quo de aquella tierra de muerte que hoy es México.

Estamos reunidos hoy aquí, con un trozo de México en nuestras manos, para hacernos responsables de nuestro silencio que es el suyo y de nuestras palabras que son silencio. Para exigir junto a Sicilia y a otras más de cuarenta y dos marchas alrededor del mundo, un pacto nacional que refundamente el país; es decir, le de piso, suelo, tierra. Estamos reunidos aquí para mostrar que el dolor de México hoy no tiene orillas, no termina en sus acantilados, sino que se expande, sopla en los vientos transatlánticos, cruza fronteras y da origen a nuestra marcha.

Desde lejos pero desde dentro estamos hoy aquí.

Empeñados en la dignidad y la justicia.

Tercos en la paz.

Desde el silencio intentando percatarnos del rumor de sus corazones reunidos allá, a más de diez mil kilómetros de distancia.

Barcelona. 8 de mayo de 2011.



mayo 06, 2011

Marcha por la paz en y la justicia en México

Debido a los trágicos acontecimientos vividos en México en los últimos años, a la tremenda escalada de violencia a causa de la guerra contra el narco y a los infames índices de impunidad y corrupción arrastrados desde lustros atrás, el Movimiento Ciudadano de Mexicanos en Catalunya nos sumaremos a la manifestación nacional e internacional POR UN MÉXICO JUSTO Y EN PAZ convocada por el poeta Javier Sicilia para el día 08 de mayo del 2011, de la misma manera que otros 42 contingentes en todo México y el mundo.
Porque todos tenemos derecho a la paz exigimos un PACTO NACIONAL entre partidos políticos, Gobierno, empresarios, poderes fácticos, legisladores y la sociedad civil para replantear estrategias y buscar alternativas que detengan la vertiginosa violencia desatada en los últimos años.

Marcharemos en silencio desde plaza Catalunya hasta plaza Sant Jaume, donde extenderemos un enorme letrero de paz, leeremos textos y encenderemos velas en memoria de los muertos.

Movimiento Ciudadano de Mexicanos en Barcelona
8 de mayo · 17 hrs. De plaza Catalunya a plaza Sant Jaume

Llevaremos velas, flores, banderas, pancartas e iremos vestidos con ropa blanca.

No atendemos a gestos políticos, tendencias ni organizaciones; sino que, simplemente, ejercemos nuestro derecho a la opinión, al debate y a la manifestación de nuestras ideas.

Más información:

http://redporlapazyjusticia.org/

http://www.nuestraaparenterendicion.com/

http://marchanacionalporlapaz.blogspot.com/

http://mexicansenresistenciabcn.blogspot.com/

http://merecemospaz.wordpress.com/

http://www.facebook.com/event.php?eid=167331216653295&notif_t=event_wall#wall_posts

pazenmexico@hotmail.com

Síguenos por radio:
http://www.contrabanda.org/

http://www.nomadasintopico.org/

mayo 02, 2011

A LA OPINIÓN PÚBLICA INTERNACIONAL

Debido a los trágicos acontecimientos vividos en México en los últimos años, a la tremenda escalada de violencia a causa de la guerra contra el narco y a los infames índices de impunidad y corrupción arrastrados desde lustros atrás, el Movimiento Ciudadano de Mexicanos en Barcelona nos sumamos a la manifestación “POR UN MÉXICO JUSTO Y EN PAZ” convocada por el poeta mexicano Javier Sicilia para el día 08 de mayo de 2011, junto a otras cuarenta y dos marchas en México y en todo el mundo.

Los resultados de dicha guerra al día de hoy son:

I. Más de cuarenta mil muertos en los últimos cinco años. Entre ellos, personas no vinculadas al narcotráfico, así como mujeres, adolescentes y niños.

II. El Estado no combate la raíz de los problemas: localización de productores, manufactureros, lavado de dinero, compra-venta de armas y municiones, intervencionismo estadounidense, políticas de prevención, información y educación respecto a las drogas, aseo del aparato judicial, investigación y aplicación de la ley, erradicación de la continua corrupción o la discusión en torno a la legalización de las drogas.

III. El Estado ha impuesto como única estrategia la militarización sistemática de varias ciudades mexicanas.

IV. Tres denuncias diarias por parte de la CNDH (Comisión Nacional de Derechos Humanos) en contra de la Secretaría de la Defensa Nacional por violaciones a los derechos humanos cometidas por militares. En total: 281 en lo que va de 2011.

V. 4772 denuncias contra la milicia en lo que va de sexenio.

VI. En 2007 (primer año de la guerra contra el narco) fueron halladas 9 fosas clandestinas con 32 cadáveres.

VII. En 2010: 46 fosas clandestinas con 249 cadáveres.

VIII. En 2011: 49 fosas con 227 cadáveres.

IX. En los últimos cinco años: 156 fosas. 647 cadáveres.

X. Incremento del 20% de visitas al psicólogo por terror social, según el último informe de la OMS.

XI. Hoy México está considerado por la comunidad internacional uno de los países más violentos y peligrosos del planeta.

XII. México es también un país con los mayores índices de impunidad: más del 90% de los casos están sin investigar y sin responsables.

XIII. La política del Estado mexicano no contempla en absoluto las consecuencias psicológicas y emotivas causadas por la violencia o la pérdida, tanto en lo familiar como en lo social: nadie habla de las viudas, los huérfanos, los padres o hermanos y hermanas de estos cuarenta mil muertos, mucho menos se les ofrece atención de ningún tipo.

XIV. El Estado tampoco ha instaurado políticas eficaces de prevención del delito, de educación, fomento a la cultura, generación de empleo, que ayuden a desarrollar alternativas de vida diferentes a las del crimen organizado.

XV. En septiembre de 2010, la administración del presidente Felipe Calderón propuso un recorte de 2.538 millones de pesos al departamento de cultura, en tanto que en 2011 la Secretaría de Defensa Nacional obtuvo 50.039 millones de pesos. Mientras más dinero se invierte en la guerra más se incrementa la violencia, más se corrompe la administración de justicia y más se descompone el tejido social.

Por todo lo anterior nosotros como ciudadanos mexicanos, como sociedad civil interesada y atenta a la realidad de nuestro país:

¡RECHAZAMOS LAS ESTRATEGIAS Y LOS INTERESES DEL ESTADO EN LA GUERRA CONTRA EL NARCOTRÁFICO!

¡RECHAZAMOS LAS ESTRATEGIAS Y LOS INTERESES DEL CRIMEN ORGANIZADO!

¡EXIGIMOS UN PACTO NACIONAL ENTRE PARTIDOS POLÍTICOS, GOBIERNO, EMPRESARIOS, PODERES FÁCTICOS, LEGISLADORES Y SOCIEDAD CIVIL PARA REPLANTEAR ESTRATEGIAS Y BUSCAR SOLUCIONES VIABLES!

ATTE.

Movimiento Ciudadano de Mexicanos en Barcelona



abril 16, 2011

Sentirse útil. Saberse útil. Por Edson Lechuga. En El Viejo Topo


6 de abril. 5pm. Plaza St. Jaume. Barcelona.
Gota a gota fuimos llegando. Con la boca amarga fuimos estrechando manos, presentándonos, diciendo de nosotros. No nos conocíamos pero nos reconocimos, supimos a la distancia quiénes éramos y por qué estábamos ahí. No había comités ni encargados ni comisiones. Sólo queríamos estar juntos.
Juntarnos.
Estar entre los nuestros compartiendo heridas, miedo, distancia, ganas de gritar. Gota a gota alguien sacó una manta, otras la pintaron, otros escrinieron: «No más sangre», otros fueron a hacer fotocopias, otros escribieron: «40 mil muertos», otros trajeron velas, otras las encendieron, otros escribieron: «¡Despierta México!», otros trajeron flores, textos, palabras, hasta que sin darnos cuenta fuimos muchos.
Todos ahí,
formando un círculo vivo en mitad de la plaza St. Jaume, mirando nuestro reflejo en los ojos de los otros ―esos otros que somos nosotros―, reconociendo la sangre, el rasgo, la lejanía de nuestra tierra pesando en nuestros párpados. Al principio poco dijimos, bastaba el choque de manos, el abrazo mexica, el código en el acento y en el tono. Luego, gota a gota también, fuimos descubriendo las mismas vibras, las mismas emociones subiendo y bajando del corazón a la cabeza como burbujas de lámpara de lava, las mismas ganas de sentirnos útiles.
Entonces uno de nosotros habló ―uno que era todos―, dijo que estábamos ahí para decirle a Barcelona, a España, a Europa y al mundo que México no es aquel México del que habla el Gobierno; que el México real se está desangrando; habló de los cuarenta mil muertos en los últimos cinco años, de la estúpida guerra que el gobierno de Calderón inició contra el narcotráfico, de las manías intervensionistas de los gringos, de los cientos de desaparecidos, de la rabia, de la desesperación, del miedo. Otra de nosotros tomó la palabra y agregó la pésima distribución de la riqueza, los exorbitantes presupuestos a los partidos políticos y la ignominiosa televisión y sus modelos éticos y estéticos. Otro de nosotros leyó la carta abierta al gobierno y al narcotráfico del poeta Javier Sicilia mientras los otros que somos nosotros bajamos la mirada y guardamos silencio. Alguien más leyó poesía, mucha poesía, largos y anchos minutos de poesía inundando el círculo que habíamos formado y haciéndonos pensar que eso es lo que hace falta para cambiar el mundo. Otra de nosotros dijo además que es imprescindible mostrar a la sociedad mexicana que protestar es importante, muy importante, lo más importante; dijo que sumarse a las manifestaciones no significa ser revoltoso, ni vándalo, ni perezoso, ni desconsiderado, sino todo lo contrario; dijo que aquel es un discurso elaborado por el Gobierno en su afán de anularnos, borrarnos, quitarnos incluso la posibilidad de la queja y la protesta. «Calderón quiere que te jodas y te calles», decía otro cartel. Otra de nosotros agregó que deberíamos invitar a aquellos que creen que las marchas no sirven, convencerlos, abrirles las puertas y enseñarles que nosotros pensamos que sí, creemos que sí, sabemos que sí; que esto sirve para decirle al Gobierno y al Crimen organizado que estamos inconformes con sus métodos y sus intereses; sirve para que otros como nosotros se sientan acompañados y alentados a salir a las calles y sumarse a nosotros que somos él, ella, ellos; sirve para llamar la atención de la comunidad internacional, para que el mundo se acerque a ver lo que realmente está sucediendo en México; sirve para reflexionar, para disertar, para pensar, para hacer, porque si bien se mira, una manifestación es, de hecho, una forma de actuar.
En determinado momento se acercó la policía. Rápidamente alguien de nosotros le explicó que teníamos el permiso correspondiente para manifestar nuestra inconformidad y nuestros demandas que podrían ser muchas [seguridad, justicia, empleo, salarios equitativos, igualdad, vida digna, trasparencia del erario público] pero que estábamos empezando por una. Una sola. Unita. Una demanda que fuera capaz de desencadenar las muchas otras: paz.
Sin rodeos.
Sin matices.
Paz: pe, a, zeta.
Paz.
Y ciertamente por eso nos reunimos. Paz. Tres letras escasas en México desde hace lustros. Pero no la paz de la que habla el Estado, ni la paz sobeteada de los políticos, no la paz tentoneada, no la paz de daños colaterales, no la paz con miedo, no la paz armada hasta los dientes, no la paz de doctrinas ni de credos, no la paz llena de muertos, no la palabra paz sino el hecho, no la idea sino la aplicación de la idea, no la paz desgastada que de tanto manosearse a perdido todo sentido, sino la PAZ: la certeza de la libertad, la tranquilidad de manifestarte, de opinar, la oportunidad de trabajar, de estudiar, de equivocarte, de decidir, la alternativa de dormir o trasnochar, de seguir o parar, de subir o bajar, de decir o callar; la claridad, el respeto a la diferencia, la opción de una vida digna. Paz que para volver a darle sentido, peso y hondura al concepto escribimos: «No más sangre», «No más violencia», «Ni uno más».
Y a propósito de esa Paz estuvimos unos minutos en silencio, detenidos, palpitantes. Sólo quedaron entonces las miradas, las respiraciones bajitas, el duelo saltando de unos ojos a otros.
Después muchos de nosotros hablamos de otra reunión, otras acciones que continúen diciéndole al mundo que México está hecho una calamidad, que necesitamos ayuda; otras marchas que sigan invitando a los inconformes a sumarse al reclamo nuestro que es el reclamo de todos; otras manifestaciones porque tenemos la certeza de que no sólo son útiles sino necesarias; otros plantones donde sigamos intentando devolverle el sentido a la Paz; otras maneras de hacernos oír, de sabernos útiles. Intercambiamos números telefónicos, datos, e-mails, direcciones; levantamos nuestro tendedero de penas y nos dispersamos con una pequeña, muy pequeña miga de esperanza mal puesta en nuestros pechos.

abril 07, 2011

Manifestación contra la violencia en México


Ayer en Barcelona nos manifestamos más de 200 personas en contra de la violencia en México. Encendimos decenas de velas intentando tiznar el cielo siquiera por unos minutos. Leímos un puño de textos tristes y rabiosos. Guardamos silencio.

Tengo la impresión de que esto es el inicio.

abril 05, 2011

Contra la violencia en México


MANIFESTACIÓN EN CONTRA DE LA VIOLENCIA EN MÉXICO.
NI UN MUERTO MÁS.
Miércoles 6 de abril. 5pm. Plaza Sn. Jaume. Barcelona.
En solidaridad con las manifestaciones convocadas en México.
Trae velas, flores, textos.

marzo 19, 2011

El lector/espectador es el sitio donde sucede la literatura.
gracias por prestarme sus oídos el día de ayer.



febrero 14, 2011

Estatuas inundadas

Soñé con estatuas inundadas.
Una multitud de monumentos caían hacia el fondo del océano. No se trataba de héroes sino de bestias. Descendían en cámara lenta monstruos de mármol blanco, sirenas de mármol blanco, centauros de mármol blanco. Silenciosas y muertas, frías, las vi perderse en el fondo oscuro.

febrero 11, 2011

El Abecé DF, en El País.


Ruta por el maravilloso y caótico Distrito Federal.

El Distrito Federal no es una ciudad, sino más bien, la suma de muchas. Una urbe donde conviven casi todos los sabores del país, varias de sus fisonomías, idiosincrasias y cosmovisiones. Debajo de esa suerte de indefinición con la que se ve a distancia se haya una ciudad cordial y contrastante, sutil e intensa, bien puesta en su sitio, pero a la vez, como si no fuese a continuar en pie al día siguiente. Sitio elegido por puños de escritores y artistas para sus quehaceres debido a esa extraña anarquía con la que atrapa; lugar abierto a constantes estímulos, pero también, contenedor secreto de rincones de silencio. El DF puede parecer desordenado pero ya en entre su gente descubriremos la amabilidad y parsimonia de una ciudad tapizada por otras ciudades. Aquí, en esta ruta, una probadita de sus contrates y gentilezas.
Contemplar la Plaza de la Constitución provoca una suerte de espejismo que nos hace pensar en la grandeza de Tenochtitlan, capital de los mexicas. A sus flancos se encuentran algunos de los edificios más importantes de México: la Catedral Metropolitana, dedicada a la Asunción de la Virgen María, una de las principales obras del arte mexicano e hispanoamericano; y el Palacio Nacional, construido en 1522 como segunda residencia de Hernán Cortés sobre el palacio de Moctezuma Xocoyotzin y donde Diego Rivera pintó algunos de sus murales más emblemáticos. En la esquina noreste de la plaza se encuentran la zona arqueológica del Templo Mayor [centro dominante de la vida religiosa de los aztecas de México-Tenochtitlan] y el museo que la resguarda, declarada por la Unesco, Patrimonio Cultural de la Humanidad. Caminando por el Centro Histórico tropezaremos con sus muchas maravillas como el Museo del Estanquillo [Isabel la Católica 26] que aloja la colección personal de pinturas, fotografías, juguetes, álbumes, calendarios y libros del escritor Carlos Monsiváis quien durante más de 30 años se dedicó al coleccionismo de objetos de la cultura popular mexicana. Otro tropiezo afortunado es el mercado de La Ciudadela donde artesanos manufacturan piezas de todas las regiones del país como zarapes coloridos, joyería en metales preciosos, cerámica, cestería, vidrio soplado, cuero y madera. Además es un buen sitio para practicar la interesante costumbre del regateo. El siguiente punto es la colonia Roma-Condesa donde hallaremos bares, restaurantes, librerías, galerías de arte y sitios salpicados de esténcil y graffiti’s alternativos. Tres recomendaciones: la exquisita comida yucateca de la cantina Xel-Ha [Parral 78]; el café de la librería Rosario Castellanos [Tamaulipas 22] para extender la sobremesa rodeados de literatura; y, de noche, el bar Lilit, virtud y vicio [Orizaba 125] con su atmósfera que transpira arte en todos sus rincones y nos acerca a experiencias gastronómicas, estéticas y etílicas. Volviendo a la vida diurna, hay que visitar el Castillo de Chapultepec; construido por el virrey Bernardo de Gálvez y Madrid como su casa de veraneo, sus muros trasminan la historia de los siglos: fungió como Archivo General del Reino de la Nueva España, fue sede del Colegio Militar y es el lugar más simbólico de la guerra contra la intervención estadounidense de 1847. También fue residencia del emperador Maximiliano I de México y su esposa Carlota, quienes amueblaron el recinto con arte europeo de la época y muchos otros finos artículos que siguen exhibiéndose hoy en día. Una avenida conecta al castillo con Palacio Nacional: Paseo de la Reforma. Vía ideada por el mismo Maximiliano para tener acceso directo al centro neurálgico de su imperio, Reforma conserva el diseño de los imponentes bulevares franceses. En mitad de esta avenida se encuentra el emblemático monumento conocido como el Ángel de la independencia, inaugurado en 1910 para conmemorar el Centenario de la independencia de México e ícono actual de la ciudad y lugar de festejos nacionales. Nada más bajar del cerro de Chapultepec se encuentra el Museo de Antropología e Historia, quizá el recinto antropológico más importante de México y América Latina, concebido para albergar el legado arqueológico de los pueblos de antes de la llegada de los españoles, así como para dar cuenta de la diversidad étnica del país. Continuando con la ruta hacia el sur encontraremos El Polyforum Siqueiros, donde el muralista David Alfaro Siqueiros dejó impresa “La Marcha de la Humanidad”, considerado el mural más grande del mundo. La ruta nos lleva, ahora, a Coyoacán, sitio donde convergen historia, cultura y arquitectura. Sus museos, iglesias, parques y cafecitos invitan a plácidos paseos vespertinos. Caminar por la plaza Centenario, sentarse en las banquitas del jardín de La Conchita con un aromático café del Jarocho, dejarse estar en el ambiente de globeros, puestos de elotes, danzas prehispánicas y tambores es una experiencia que no debe perderse. En el corazón de Coyoacán se encuentra La Casa Azul de Frida Kahlo [Londres 247], donde nació, vivió y murió la pintora. Ahí se encuentran varias de sus más famosas obras y muchos de sus objetos personales. Por último y para cerrar esta estrecha y apresurada ruta, no pierdan la oportunidad de pasear por los jardines de la Universidad Nacional, por el aroma de sus muros, por el Espacio Escultórico, la Torre de Rectoría y el novísimo Museo Universitario de Arte Contemporáneo, símbolo inequívoco del México de vanguardia.
Muchas otras cosas hay en esta ciudad que se oculta. Muchos rostros esperando ser descubiertos por nuestros ojos. Muchos rincones íntimos e inolvidables de esta ciudad enorme compuesta por muchas ciudades pequeñas.



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