no cabemos en el suelo de este mar
ni en el viento de este fuego

tierra
es lo que nos hierve en el cuerpo
en las costuras de los huesos
en la fe
en la hilerita de hormigas que caminan por nuestros nervios

puñados de tierra en las pupilas
montones de piedra desmoronándose en el cielo de la boca
nuestra boca pedregosa de palabras

no hay mar donde quepamos nosotros:
los terrosos
los enterrados

no hay viento entre los dientes
ni cielo posible
sólo el mineral
el barro
y quizá el lodo que conseguimos con nuestras lágrimas.



4 comentarios:

Pepa Ortiz dijo...

Te leo Edson Lechuga y ya sabes, me gusta tu poesía, tiene una voz afilada y pasional.
Besos ( compañera del máster del universo)

Anónimo dijo...

tu novela se publica antes de este verano. muy bien lechuguita, muy bien.

Achichincle Audiovisuales dijo...

espero, realmente, poder tener pronto en mis manos tu obra. toda. novela, relato, poesía... tienes mucho talento, ñero, no dejes de escribir por favor. yorch.

martaniña. dijo...

me gustaría poder leer todo esto en un libro para poder tocar y oler el papel...
sigo leyendo,
marta

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