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noviembre 11, 2009

vengo de un aletazo del monte
aztlán:
un accidente en la zurda de la cordillera
chícales
zopilote
palabra en llamas
salí de la yerba crecida en el pecho de este animal que soy
que he sido
jehuite devorando paredones
apoxcahuando la carne de los años

vengo del ruido de la lluvia rompiendo esperanzas
del divino tormento del refino y sus mentiras buenas
salí a mitad de una noche como a mitad de un suspiro
metidos en la cama dejé mis miedos
con sus tormentos
con el paso de sus pasos

huí porque vengo
vengo porque huí del hallazgo del primer hombre
y de la preñez de la única mujer.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

te reconozco, Edson Lechuga.

Lluis dijo...

Sólo las cumbres de tu corazón pueden superar las de Tú espíritu.
Eres un genio. Un abrazo.

el libro-objeto [ ná∙ax∙ni ] sigue provocando secuelas.

he aquí una muestra de la serie del fotograbado (15.5 x 19.5) que derivó de sus páginas. la consecuencia aún del trazo, la prolongación de...