noviembre 19, 2014

semilla



hay un incendio en el centro de tu nombre.
en el centro de tu nombre que digo, a viva voz, con todos mis nervios.
hay una luz y un aleteo en tu nombre que nombro; porque cada vez que digo tu nombre la noche cesa y cede a otra noche distinta.
la noche que es mi noche y la de este país devorado por las bestias y estúpidas gaviotas.
nuestro oscuro país oscureciendo.
por eso hoy digo tu nombre y tiemblo: Benjamín, Saúl, Marcial.
Abelardo, Cutberto, César, Dorian, Emiliano, Bernardo, Carlos Iván.
te nombro, te siento y siento en mí los latidos tuyos, de ti.
siento aquí la rabia, el dolor que me obliga a no callar, a decir tu nombre una vez más:  Magdaleno, Luis Ángel, José Eduardo, Abel, Adán, José Antonio, Leonel, Martín, Mauricio.
digo tu nombre que es como decir sangre, rasgadura, astilla sembrada en el ombligo de mi pueblo.
digo pueblo y es como decirte a ti, porque sé tu nombre y te nombro para nombrar este pueblo tuyo, mío, nuestro.
digo tú y es decir todos: Atenco, Aguas Blancas, San Fernando, Ciudad Juárez, Guardería ABC, Acteal, 68.
todos: amas de casa, estudiantes, jornaleros, borrachos, obreros, burócratas, vecinos, perros.de.azotea, maestros, poetas de los peces y de las lagartijas, astronautas, niños.de.la.calle.
todos nosotros juntos entorno al fuego de tu nombre, alumbrados por tu nombre que es mantra, estela de avión en el cielo de esta tierra donde te enterraron pero germinaste: semilla.
digo tu nombre y digo semilla.
y sigo: digo Christian, Jhosivani, Martín.
digo José y José y José y José. Campos, Navarrete, Bartolo, Luna.
digo tu nombre y tiemblo.
digo tu nombre y retiembla en sus centros esta mi.tu.nuestra.tierra donde te enterraron pero germinaste. semilla.
digo semilla al nombrarte.
digo semilla y te nombro. porque no hacerlo es morir, con los ojos abiertos pero morir,
respirando pero morir,
morir.me
morir.nos
morir.te
y no te quiero muerto sino vivo, como el fuego de tu nombre, como el alma de esta ciudad que tiembla hoy cuando todos decimos tu nombre: Ayotzinapa.
porque hoy decir Ayotzinapa es decirlo todo.

que se larguen todos. que nos dejen aquí, en esta lumbre, en esta tierra donde te enterraron pero floreciste: semilla.
digo Ayotzinapa y es como cambiarle el nombre al mundo.
a cada cosa del mundo.
digo Ayotzinapa y digo Alexander, Antonio, Tomas, Everardo, Felipe, Giovanni, Jesús, Jorge Luis y Jorge Luis.
digo tu nombre y digo Lorenzo, Christian, Israel e Israel, Caballero y Jacinto; digo Jonas y Jorge Álvarez y Jorge Aníbal y Julio y Luis Ángel y Marco Antonio y Miguel Ángel Hernández y Miguel Ángel Mendoza.
digo Ayotzinapa y algo se incendia.
cerca.
aquí.
en mí pecho de tierra donde te enterraron pero floreciste: semilla.


Edson Lechuga
DF nov 2014.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

me gusta mucho

Anónimo dijo...

este poema se enterró en mi corazón, como una semilla

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