gotas.de.mercurio [próximamente]

Sin escucharme, Silvana sacó un puño de billetes arrugados y los puso en mi mano; dejó en mis mejillas dos besos tan convencionales que me pareció una mujer vulgar; después se giró y desapareció escaleras abajo.
Usaba el pelo muy corto.
Pude mirar su nuca.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Luz de luciérnagas Edson Lechuga POR DANIEL EMILIO PACHECO

Unas líneas para entrar en la ferviente materia de la literatura de Edson Lechuga :: por Arturo Córdova Just

coágulo