prefiero la duda a la certeza, lo sutil a lo concreto, la posibilidad al hecho, el mito a la leyenda, la lluvia de otoño al sol de verano, el pecado a la pureza, las cosas pequeñas a las grandes, las diablas a los dioses, la izquierda a la derecha y la literatura a la realidad. viví en barcelona más de una década y ahí aprendí a ser uno de esos otros∙muchos que me habitan∙todos. sé ahora que escribir es escribir∙me y que todo texto es mejor que su autor.
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diciembre 22, 2012
diciembre 10, 2012
diciembre 08, 2012
diciembre 04, 2012
¿quiénes son los miembros del gabinete de peña?
Luis Videgaray Caso (Secretaría de hacienda y crédito público)
Diputado federal donde ocupó la Presidencia de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública hasta el 29 de Marzo de 2011.
En 2005, ocupó el cargo de Secretario de finanzas, planeación y administración del gobierno del Estado de México durante la administración de Enrique Peña Nieto.
En 2
Diputado federal donde ocupó la Presidencia de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública hasta el 29 de Marzo de 2011.
En 2005, ocupó el cargo de Secretario de finanzas, planeación y administración del gobierno del Estado de México durante la administración de Enrique Peña Nieto.
En 2
011,
se postuló como aspirante a la candidatura del PRI al gobierno
mexiquense, la cual desistió para convertirse en coordinador general de
la campaña de Eruviel Ávila.
Fungió como coordinador general de la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto.
El 11 de julio de 2012 fue nombrado Coordinador de Políticas Públicas del equipo de transición de Peña.
El 7 de junio de este año, Luis Videgaray Caso fue denunciado por José Aquino, director de Frontera Television Network, ante Corte Federal de Distrito Central del estado de California, Estados Unidos, por el delito de “conspiración para defraudar” al negarse a pagar 56 millones de dólares usados en gastos de promoción en la campaña de Peña Nieto.
No se sabe nada más al respecto.
Fungió como coordinador general de la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto.
El 11 de julio de 2012 fue nombrado Coordinador de Políticas Públicas del equipo de transición de Peña.
El 7 de junio de este año, Luis Videgaray Caso fue denunciado por José Aquino, director de Frontera Television Network, ante Corte Federal de Distrito Central del estado de California, Estados Unidos, por el delito de “conspiración para defraudar” al negarse a pagar 56 millones de dólares usados en gastos de promoción en la campaña de Peña Nieto.
No se sabe nada más al respecto.
diciembre 03, 2012
¿quiénes son los miembros del gabinete de peña?
Rosario Robles Berlanga (Desarrollo social)
Fundadora del Partido de la Revolución Democrática en 1989. Fue secretaria de gobierno de 1997 a 1999, durante la administración de Cuahutémoc Cárdenas.
Una de sus obras más destacadas fue la propuesta de permitir el aborto en el Distrito Federal, lo que sería conocido como la Ley Robles. Así mismo, empr
Fundadora del Partido de la Revolución Democrática en 1989. Fue secretaria de gobierno de 1997 a 1999, durante la administración de Cuahutémoc Cárdenas.
Una de sus obras más destacadas fue la propuesta de permitir el aborto en el Distrito Federal, lo que sería conocido como la Ley Robles. Así mismo, empr
endió
una investigación contra el exregente de la ciudad, el priísta Óscar
Espinosa Villarreal por el supuesto delito de peculado, tras acusarlo
ella misma de haber desviado recursos públicos a grupos priistas como
Antorcha Popular.
Según sus propias palabras en su libro "Con todo el corazón", ella misma desde el gobierno apoyó la candidatura de Andrés Manuel López Obrador para que éste ocupase el cargo de Jefe de Gobierno del Distrito Federal.
El 29 de septiembre de 1999 rindió protesta como Jefa de Gobierno ante el pleno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), en sustitución de Cárdenas.
Fue presidenta nacional del PRD 2002 – 2003
El 3 de marzo de 2004, Televisa transmitió por primera vez un vídeo donde se veía a René Bejarano (en ese momento líder de la mayoría del PRD en la Asamblea Legislativa del DF y anterior secretario particular de Andrés Manuel López Obrador y considerado sumamente cercano a Rosario Robles) recibiendo una gran cantidad de dinero de Carlos Ahumada para favorecer las campañas de los candidatos del PRD y posteriormente ser favorecido con contratos. Al escándalo de Bejarano le siguieron otros videos en donde aparecían otros connotados miembros del PRD en el DF, como Ramón Sosamontes y Carlos Imaz, en los días siguientes todos ellos señalaron a Rosario Robles como la persona que les había presentado a Ahumada y les había sugerido aceptar su ayuda y luego favorecerlo desde el gobierno, además se estableció que Robles y Ahumada tenían una relación sentimental de la que el aprovechaba para conseguir favores del gobierno a sus empresas de construcción, aunque el señalaba que por el contrario, los funcionarios gubernamentales le exigían las presuntas "donaciones" para las campañas para así otorgarle los contratos. Sin embargo todas las versiones situaban en el centro del escándalo a Rosario Robles aunque ella siempre negó cualquier participación en los actos de corrupción de Carlos Ahumada y los funcionarios del gobierno del DF, pero ante el embate de las críticas se vio obligada a renunciar como miembro activo del PRD en 2004 (adelantándose a una anunciada expulsión) y desde ese año se ha alejado relativamente de la escena política de México.
Según sus propias palabras en su libro "Con todo el corazón", ella misma desde el gobierno apoyó la candidatura de Andrés Manuel López Obrador para que éste ocupase el cargo de Jefe de Gobierno del Distrito Federal.
El 29 de septiembre de 1999 rindió protesta como Jefa de Gobierno ante el pleno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), en sustitución de Cárdenas.
Fue presidenta nacional del PRD 2002 – 2003
El 3 de marzo de 2004, Televisa transmitió por primera vez un vídeo donde se veía a René Bejarano (en ese momento líder de la mayoría del PRD en la Asamblea Legislativa del DF y anterior secretario particular de Andrés Manuel López Obrador y considerado sumamente cercano a Rosario Robles) recibiendo una gran cantidad de dinero de Carlos Ahumada para favorecer las campañas de los candidatos del PRD y posteriormente ser favorecido con contratos. Al escándalo de Bejarano le siguieron otros videos en donde aparecían otros connotados miembros del PRD en el DF, como Ramón Sosamontes y Carlos Imaz, en los días siguientes todos ellos señalaron a Rosario Robles como la persona que les había presentado a Ahumada y les había sugerido aceptar su ayuda y luego favorecerlo desde el gobierno, además se estableció que Robles y Ahumada tenían una relación sentimental de la que el aprovechaba para conseguir favores del gobierno a sus empresas de construcción, aunque el señalaba que por el contrario, los funcionarios gubernamentales le exigían las presuntas "donaciones" para las campañas para así otorgarle los contratos. Sin embargo todas las versiones situaban en el centro del escándalo a Rosario Robles aunque ella siempre negó cualquier participación en los actos de corrupción de Carlos Ahumada y los funcionarios del gobierno del DF, pero ante el embate de las críticas se vio obligada a renunciar como miembro activo del PRD en 2004 (adelantándose a una anunciada expulsión) y desde ese año se ha alejado relativamente de la escena política de México.
diciembre 02, 2012
¿quiénes son los miembros del gabinete de peña?
José Antonio Meade Kuribreña (Relaciones exteriores)
En enero de 2008 fue nombrado nuevo Subsecretario de Ingresos de la SHCP y defendió a ultranza la constitucionalidad del IETU. También participó activamente en la polémica Reforma Hacendaria de 2009, con la cual se logró incrementar la recaudación fiscal a costa de un incremento de los impuestos
En enero de 2008 fue nombrado nuevo Subsecretario de Ingresos de la SHCP y defendió a ultranza la constitucionalidad del IETU. También participó activamente en la polémica Reforma Hacendaria de 2009, con la cual se logró incrementar la recaudación fiscal a costa de un incremento de los impuestos
a los trabajadores a la
vez que se otorgaron ingentes subsidios a las compañías
transnacionales. José Meade participó en la negociación de reformas a la
Ley de Competencia en la Cámara de Diputados, junto con Felipe Duarte,
Subsecretario de la Secretaría de Economía, y con Manuel Minjares,
Subsecretario de Gobernación.
El 7 de enero de 2011, Felipe Calderón designó a José Antonio Meade Secretario de Energía. A pesar de su breve paso dentro de la Secretaría de Energía, durante su gestión se realizaron importantes retrocesos en el sector energético, desde el inicio de proyectos poco eficientes de colaboración con la industria petrolera hasta la realización de acciones en materia de eficiencia energética:
1) Durante su gestión como Secretario, Pemex realizó las primeras adjudicaciones de contratos integrales para exploración y producción, que fueron denunciadas como ilegales en el Congreso Mexicano.
2) Arrancó el programa “Luz Sustentable”, el cual buscaba sustituir más de 47 millones de focos incandescentes por focos ahorradores de energía, aunque se acusó a este programa de ser sumamente costoso por lo que se ha reformado el formato utilizado.
Igualmente se criticaron los múltiples recortes al gasto publico, incluido salud y educación.
El 7 de enero de 2011, Felipe Calderón designó a José Antonio Meade Secretario de Energía. A pesar de su breve paso dentro de la Secretaría de Energía, durante su gestión se realizaron importantes retrocesos en el sector energético, desde el inicio de proyectos poco eficientes de colaboración con la industria petrolera hasta la realización de acciones en materia de eficiencia energética:
1) Durante su gestión como Secretario, Pemex realizó las primeras adjudicaciones de contratos integrales para exploración y producción, que fueron denunciadas como ilegales en el Congreso Mexicano.
2) Arrancó el programa “Luz Sustentable”, el cual buscaba sustituir más de 47 millones de focos incandescentes por focos ahorradores de energía, aunque se acusó a este programa de ser sumamente costoso por lo que se ha reformado el formato utilizado.
Igualmente se criticaron los múltiples recortes al gasto publico, incluido salud y educación.
¿quiénes son los miembros del gabinete de peña?
Osorio Chong (Gobernación)
Además de su
amistad personal con Nuñez Soto, algunos periódicos destacan su estrecho
vínculo con otras tres personas clave: el también exgobernador de Hidalgo Jesús
Murillo Karam y la maestra Elba Esther Gordillo.
En 2003, Osorio
Chong se convirtió en diputado federal por el VI Distrito de Hidalgo y además
de vicecoordinador de la bancada del PRI, participó en iniciativas de rendición
de cuentas para legisladores federales y a favor de víctimas y ofendidos del
delito.
Dos años después,
en 2005, fue postulado candidato del PRI a gobernador del estado de Hidalgo, un
cargo en el que permaneció desde el 1 de abril de 2005 hasta el 31 de marzo de
2011.
Durante su gestión
también tuvo que hacer frente a las acusaciones por presuntos vínculos con la
organización delictiva de “Los Zetas”, de las que fue exonerado por la
Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada
(SIEDO).
noviembre 30, 2012
raza
aquí la entrevista de ayer en matarò radio, con silvia llanto, y aderezada con rolitas de Real de Catorce y The Doors.
http://www.ivoox.com/2012-11-29-sudakia-style-edson-lechuga-audios-mp3_rf_1610604_1.html
aquí la entrevista de ayer en matarò radio, con silvia llanto, y aderezada con rolitas de Real de Catorce y The Doors.
http://www.ivoox.com/2012-11-29-sudakia-style-edson-lechuga-audios-mp3_rf_1610604_1.html
noviembre 27, 2012
noviembre 13, 2012
noviembre 05, 2012
octubre 29, 2012
octubre 18, 2012
Luz de luciérnagas Edson Lechuga POR DANIEL EMILIO PACHECO
No había caído en cuenta, hasta que leí esta novela,
en lo poco que se ha escrito en forma novelada sobre el terremoto ocurrido en
la ciudad de México, el 19 de septiembre de 1985. Esta novela no solo pasa por
este momento histórico, hace del distrito federal un personaje más de la trama.
Y se refiere a esta ciudad de esta forma:
Porque la ciudad de México no es
madre de nadie.
Ama, es cierto.
Pero
ama con amor de madrastra.
Lo primero que salta a la vista al leer la novela, es
el ritmo poético que utiliza el autor para contar su historia -incluso recurre
en algún momento a marcar por medio de espacios en blanco su escritura en
prosa, una palabra por renglón, para dar énfasis, como se hace en la poesía-,
usando para este fin un lenguaje cuidado, sobrio, sin exageraciones.
La historia que se cuenta es la de Germán Canseco, un
hombre qué, a la distancia, revive parte de su vida en la Ciudad de México. Es
en esencia una novela de amor, de ausencia, de recuerdos, buenos o malos… Pero
recuerdos al fin y al cabo.
La vida de Germán ha sido marcada cuando como
espectador, le toca presenciar la muerte de personas ajenas a él
emocionalmente. Sin embargo la perdida más trascendental para Canseco, la ausencia
más recordada, es la de Alma, su compañera, amiga, novia, amante. Aun a pesar
del tiempo -mas de veinte años-, y la distancia -ahora se encuentra en
Barcelona-, sobre los hombros de Germán pesa la imagen del edificio derrumbado,
donde Alma vivió, de nada han servido los años, la otras oportunidades, los
kilómetros de distancia. Ni siquiera el simbólico funeral, que no enterró el
dolor de la ausencia, ni el recuerdo de la mujer amada.
Edson Lechuga entrega una buena primera novela, sin
miedo a proponer su estilo, y arriesgando con un tema en el que fácilmente se
podría caer en el chantaje emocional hacia el lector; por el contrario, usa
sobriamente el momento escogido para plantear su historia. Los recuerdo y las
evocaciones de cada lector llegaran solas, con las crónicas del momento, con
las reflexiones personales, dándonos cuenta qué, lo que creemos olvidado o
superado, se encuentra aun vivo en nuestra mente.
Mención aparte merece la forma en que entrelaza la
historia que cuenta, con las citas poéticas de José Carlos Becerra, valiéndose
del libro El otoño recorre las islas,
para en ocasiones acompañar los diálogos de los personajes.
De la Edición: portada de acuerdo al tema, impresión
limpia y cuidada. Montesinos supo escoger la novela adecuada para presentar a
un buen escritor.
Lo mejor de ser un buen escritor, es la veracidad con
que se puede contar una historia, sin haber estado allí.
octubre 04, 2012
septiembre 24, 2012
septiembre 20, 2012
septiembre 11, 2012
Escalera al cielo / Gotas.de.mercurio Por Sergio González Rodríguez (09-Sep-2012)
Para la
generación de los escritores mexicanos que nacieron después de 1970, la
experiencia del viaje (sea éste real o imaginario) se relaciona en cierto modo con
un impulso hacia la dislocación, es decir, la discontinuidad, las alteraciones,
el cambio de rumbo. E implica también la experiencia de lo estable-inestable.
En este ensamble de tensiones, cabe el distanciamiento de quien escribe frente
a la realidad, las intervenciones irónicas, el sentido del desgarramiento, o lo
lúdico, la gracia del devenir o el conocimiento del desastre.
Ya se trate de
la reinvención del mapa postnorteño en Carlos Velázquez, el trayecto
transurbano y sus apropiaciones en Valeria Luiselli, la prospección más vital
de las variables subjetivas en Gabriela Jáuregui, la pesquisa de lo invisible
inherente a la memoria literaria en Verónica Gerber, o los ejercicios
centrífugos de identidad en Edson Lechuga, en estos escritores nacidos después
de 1970 e inscritos en el imán de las transformaciones culturales, se pueden
apreciar los rasgos de una refundación de la literatura mexicana, distante del
gestual de ruptura, pero ajena a las inercias del viejo nacionalismo, a la
retórica grandilocuente, a los determinismos rígidos del entorno o del
contexto: nación, urbe, desierto, provincia, obediencia generacional, narcosis,
cultura popular o mediática, etcétera.
En el caso de
Edson Lechuga (1970), el lector se encuentra con un narrador que sabe unir vida
y poesía en un reto novelístico, y que además de saltar la trampa en la que
suelen incurrir algunos escritores (creer que el yo que enuncia es el yo del
enunciado) reelabora el célebre mandato de Rimbaud: yo es otro. Y consigue en
consecuencia un entrecruzamiento espléndido de relatos y giros textuales
mediante un proyecto inteligente.
En la primera
novela de Edson Lechuga, Luz de luciérnagas (Montesinos, 2010), el núcleo está
en el terremoto de 1985 de la Ciudad de México. La herida de la catástrofe se
traslada de los edificios destruidos y la gente desolada a la vivencia personal
que asume lo colectivo en tanto ejercicio de expiación personal cuyo destino
será diluirse en la nada. El sarcasmo de un trayecto fallido en su ordalía: la
historia de los amantes separados por un azar que incluye tardes en un hotel de
parejas, la vista de la pista de despegue del aeropuerto, algunos poemas de
José Carlos Becerra, la fuerza de lo tectónico. Para el personaje de la novela,
el viaje será el método de comprensión de una fatalidad tan elástica que admite
su propia traición.
Luz de
luciérnagas incluye, como prueba ficticia, algunas imágenes (el retrato de una
fonda, la imagen de un sobre en el que, como con el dispositivo de la Carta
robada, está la clave, o un edificio desplomado, un documento) que acrecientan
la intriga del narrador y la paradoja de la identidad: de sí mismo, de su
oriundez, de su pasado. Allí sobra la alternativa de una novela de índole
social cuando de lo que se trata es de exponer la paradoja del egotismo, por lo
tanto, la corporeidad que entraña la novela poco tiene que ver con la
exaltación emotiva: refiere más bien a un examen visceral de la desaparición
del sujeto, del enfrentamiento con el desastre y las desposesiones
convencionales.
Sanford Kwinter
apunta que la década de 1970 fue el momento en el que la tarea arquitectónica
confrontó su capacidad de funcionar como ciencia y como arte. La arquitectura
descubrió que su compromiso no sólo era edificar, sino llegar a ser una forma
de conocimiento, investigación y activismo (cf. Requiem For the City at the End
of the Millenium, Actar, 2010). Algo semejante comienza a detectarse en la
narrativa de los escritores mexicanos nacidos después de 1970: el acto de
narrar va siempre más allá de contar historias a través de una retórica o
estilo. El resultado es una suerte de autorreflexión crítica que recupera
cuerpo, sangre, vida, arrojo, gozo en un rebasamiento de la vacuidad
metaliteraria y sus desenlaces anecdóticos en desgaste continuo, intrínseca a
tantos falsos prestigios de hoy. En su mente, por el contrario, resuena la onda
de choque de una época de grandes cambios.
Al inaugurarse
las Torres Gemelas del World Trade Center, el legendario funámbulo Philippe
Petit acudió allá en 1974 a realizar su mayor acto: tender un cable furtivo
para consumar el equilibrismo entre ambos edificios. Como consta en la
magistral película de James Marsh, Man on Wire. La hazaña del siglo (2008), la
tarea del artista francés significó todo un plan sistemático de operaciones,
además de su estrategia creativa, que demandó ensayos, croquis, maquetas y una
logística compleja proveniente del espíritu de la época: el afán libertario y
el juego, la simplicidad y la rapidez enfrentados al orden emergente en aquel
entonces. La ingravidez y el prodigio de lo estable-inestable, el pavor, la
rebeldía y la risa en una alternancia exultante. La invocación de otra
arquitectura.
En su reciente
novela Gotas.de.mercurio (Montesinos), Edson Lechuga despliega una trama
brillante que entrelaza varios motivos: el desarraigo de México a Barcelona,
los desdoblamientos o el doble, la búsqueda del mejor u otro lugar, la
deslealtad, la fragilidad de los recuerdos, la insensatez de los sentimientos,
el contrapeso de la literatura contra la prosa del mundo, las cartas o
mensajes, la voz o voces, entre otros temas. En el hallazgo de su propia
madurez, el narrador sabe hilar fino con dichos motivos hasta lograr una novela
fuera de lo común, una obra que recupera el rigor de contar sólo aquello que
debe contarse sin mengua de una poética exacta, en la que inciden Roberto
Bolaño, Oliverio Girondo, Agota Kristof, e incluye fotografías visuales y otras
de tipo textual, donde el marco canónico de éstas encierra un descriptivismo
agudo. Como una metáfora dispersa, surgen también las "Disertaciones sobre
los globos aerostáticos de papel de china", donde el motivo de la
ingravidez transparenta una aspiración de los tiempos.
elangel@reforma.com
septiembre 05, 2012
Ese pinche dripping ontológico.
Notas a propósito de la novela gotas.de.mercurio de Edson Lechuga.
Por Eduardo Sabugal
“uno
de esos hombres contradictorios, duales, que dentro de un enorme sí, calientan un profundo no.”
Edson Lechuga
Un
juego, un rito, así podía entenderse la escritura, como un viejo juego
insensato, un rito de conjura. En gotas.de.mercurio
de Edson Lechuga encontré muchas cosas en la diégesis misma que me hablaron de
cerca con cierta insistencia maligna, con dolor, con familiaridad. Pero además
de ese feliz reconocimiento del azar, de la rabia, de la desolación, de cierta
sincronicidad que fui encontrando en la historia contenida en gotas.de.mercurio, también encontré un
notable afán técnico por la escritura que funcionaba en paralelo respecto al
desarrollo de la trama. Una estrategia de seducción y de deconstrucción en las
dimensiones lingüísticas; la sintaxis, la semántica, quedaban retorcidas o
saboteadas igual que las atmósferas de polución e intoxicación en las que se
asfixiaban insalubremente los personajes.
Los puntos en medio de las palabras que separan y aglutinan al mismo
tiempo, me pareció una técnica derridadiana que aparece como una declaración de
guerra desde el principio, desde el título mismo de la novela. Esos puntos
colocados en un entre, arrastran las
palabras a una nueva sintaxis, una nueva notación, en una suerte de copulación
atómica, de dispersión. Dispersión lingüística que destruye todo curso
narrativo tradicional porque los personajes mismos ya no pueden hablar, separar
unas cosas de otras, pensar claro y distinto, porque el mundo en sus mentes ya
está atomizado, lleno de puntos como lunares. Mundo enquistado y encostrado,
con entes aglutinados apenas separados por una diminuta frontera en forma de
punto. Los personajes tienen también un punto entre ceja y ceja. Puntos que son
gotas, de un desagüe o desangre lento, dripping de gotas de mercurio, pero
también de cera, de lluvia.ácida y de
secreción.que.brota.de.la.noche.
La
otra técnica de desmontaje opera en la interrupción y la neutralización. Lo
erótico puede ocurrir en la mitad de un puente peatonal, porque los puentes son
esa zona intermedia, ese entre que
promete una reunión de orillas. En los textos también Eros (con todo el poder
de la seducción) trabaja calladamente en un espacio neutro, un entre que deja en las orillas sólo zonas
de luz. A Edson Lechuga parece obsesionarle la extinción de las orillas pero al
mismo tiempo se entretiene en lo neutro, en la superficie de un texto neutro. Fue
Maurice Blanchot quien hizo una concienzuda apología de lo neutro (a propósito
de Kafka) y la interrupción, como estrategias filosóficas y de escritura, en
donde justamente aquello que habla en los textos no es una voz o un autor, sino
una interrupción, algo inacabado, como eso que puede ocurrir a la mitad de un
puente peatonal o dentro de un sobre sin abrir. El problema del entre, sin llegar a las orillas, y la
deconstrucción, operan en la superficie del drama y del texto, en las
fotografías textuales y visuales, en un mapa, en una nuca, en la estampita de
una virgen. El juego de superficie, la inscripción en la piel del otro, la
visión en el espejo de Silvana, el espejo de un baño, el pergamino de un papel
amate. La superficie termina siendo un lugar inhabitable, como las sábanas de
una cama en un cuarto de hotel, donde suceden cosas, es más, donde todo puede
suceder o las cosas más importantes pueden suceder, pero se imposibilita la
estadía. Uno no puede quedarse ahí, sin riesgo de desaparecer. En ese espacio
neutro tampoco se puede construir una identidad, porque es el entre, una lucha entre dos polos que
tironean, un toro de dos cabezas.
La
salud, el refugio, el consuelo y el amparo estaban imposibilitados porque no
existía el “nosotros”, ya todo estaba ido, convertido en una lágrima de semen,
en un pinche dripping ontológico que atormenta. El personaje dice: “Dejaba que
los minutos líquidos pasasen a través de mí como un fluido de mercurio.”
gotas.de.mercurio es también el relato
de una huida, una fuga pánica y un regreso. Instaura lo que Enrique Lynch llama
Un tiempo homérico, que es el de la partida y el regreso. Gracias a la
fabulación, a las mentiras que escribimos en un cuaderno, gracias a nuestras
Dorinas que inventamos mientras llueve y suena Shubert, gracias a la
instauración de la escritura, del contar, es que conjuramos ese otro tiempo, el
de la muerte, el de la finitud, el del alcaloide, el de la droga escarbando el
cerebro. Sergio como Sheherezade, cuenta para no morir. Para no dejarse embestir
por esa bestia bicéfala que es él mismo, toreando a los coches en Mixcoac.
Sergio y Diego, tauro de dos cabezas, urbano y rural al mismo tiempo, recuerda
a otras parejas, estas míticas y memorables. Pienso en los hermanos Polux y
Castor, asociados a la constelación de Géminis. Llamados los Dióscoros que
significa los hijos de dios. Sergio y Diego son Dióscoros impregnados de
alcohol y drogas, de rolas de Real de catorce, partícipes de una tauromaquia
siniestra. En la dimensión mítica existen siempre dos gemelos, una mitad mortal
y otra mitad inmortal. Los Dióscoros, unidos por el amor fraternal, originalmente
nunca se separaban y podían ir a buscar sin miedo el Vellocino de oro o invadir
Atenas. Cástor, domador de caballos y Pólux, boxeador, eran símbolo de una
pareja echa para las hazañas. Por un castigo de Zeus, la muerte los separó. Pertenecen
a medias al Olimpo celestial y a medias al mundo subterráneo del Hades. Cambian
de lugar en días alternos (nunca pudiendo estar juntos de nuevo) y se pasean de
la oscuridad a la luz y de la luz a la oscuridad. Por eso esta bestia bicéfala
de Sergio y Diego están enjaulados en una azotea, no pueden ascender ni
descender por completo, por mucho que intenten tocar los aviones y las palomas
con los dedos. También pienso en Rómulo
y Remo, el tema del gemelo oscuro que intenta destruir a su hermano luminoso.
Pienso en la daga que mató a Diego e inevitablemente sospecho de Sergio. Sabemos
que en el fondo eso es la sombra, eso que Carl Jung llamó la sombra. Una suerte
de combate con un enemigo interno. Caín y Abel, internalizados en un toro, le
sirve a Edson Lechuga para llevar su estrategia de diseminación derridadiana en
dos superficies: la diégesis y la forma. El lenguaje presenta una dualidad
similar a la de los Dióscoros, las palabras muestran y ocultan al mismo tiempo,
como Silvana que se pasea en toalla de baño y uno no puede más que imaginársela
desnuda bajo esa toalla que cubre y descubre. Como el relevo de los gemelos que
se tienen que mostrar y esconder.
Ernst
Cassirer decía que somos animales simbólicos, y es que estos perros.de.azotea
son justamente eso, animales prófugos que se rodean de símbolos para escalar en
la rampa zoológica; cartas perdidas, robadas, apiladas, postales o imágenes de
vírgenes negras, braguitas de una mujer extraña y familiar, un boleto a Xalapa
que nunca se usó, tres libros, tres portadas de libros, fotografías, un mapa,
lo objetual se fetichiza. Y también opera una transferencia de esa
fetichización de los objetos a los recuerdos, como si los productos del
recuerdo fueran objetos también mágicos, como si en lugar de ser ausencias, aún
conservaran una secreta potencia presente; una habitación, el número de una
habitación, la cifra 309, un álamo, un cobertizo para caballos, un bar en Coyoacán,
tres llamadas perdidas, las 20:20 horas, una tonada de Schubert que suena desde
un manuscrito, un departamento en el Carrer Ample, son recuerdos que también
funcionan como objetos fetiche, objetos que se vengan del sujeto que los
recuerda.
Al
margen de los autores explícitamente homenajeados como Bolaño, Girondo y
Kristof, también encontré ecos de la imagen que analiza filosóficamente Jean
Baudrillard: la de aquel hombre sentado, contemplando en un día de huelga, su
pantalla de televisión vacía, y que será algún día, dice Baudrillard, una de
las más hermosas imágenes de la antropología del siglo XX. Hay escenas
cruciales en estas gotas.de.mercurio que
ocurren con el televisor encendido, escupiendo su luz insulsa.
Respecto
a las mujeres, encuentro varias versiones de Eva. El poder de la culpa, del
recuerdo de la culpa y la tentación, ellas son el poder de un pecado siempre
original, son la seducción pero también lo que mueve al viaje. Son el viaje y
el riesgo del viaje, como las sirenas de las que huye Ulises. Esas “ellas” de
Lechuga son bolañianas o girondeanas, tienen algo de la Alcira Soust Scaffo que
persiguió detectivescamente Roberto Bolaño bajo el disfraz de Arturo Belano. Según
Ignacio Bajter, fuera de la ficción, Alcira decía: “¡Pinche Roberto!, por qué
no me saca de esos libros”, la misma imprecación deben estarle haciendo a Edson
Lechuga, aquella Martha, Lara, Dorina y Silvana.
septiembre 04, 2012
agosto 31, 2012
gotas.de.mercurio Por Mardonio Carballo
Por
Mardonio Carballo
A Lydia Cacho.
Hora
de hacer una pausa. En el verano de 2011, en Barcelona, conocí a Edson Lechuga,
huasteco de Pahuatlán, Puebla; Escritor, con diez años a cuestas fuera de
México. Me sorprendió muy gratamente su pluma y su carrera que tiene como base
la ciudad catalana, su imaginario campesino me sorprendió. Hace unos días,
regresó a México con su nueva novela bajo el brazo. Fui honrado por él con la
invitación a presentarlo. El Claustro de Sor Juana, fue la sede de este
encuentro el 15 de agosto de 2012.
Voy
a hablar de esperanza.
Tender
un hilo y caminar sobre él. Tender un puente de saliva entre lo que somos y lo
que esperamos con desgano ser. Alimentar un lomo de fuego. De papel.de.china de
altos vuelos. Tender un puente de nostalgias desde Barcelona hasta el DF. Dejar
la saliva. Dejar correr la tinta. Tender un hilo de tinta y caminar sobre él.
Alimentar
el desgano de no ser. Alimentar las ganas de ser. Alimentar al gato. Ronroneo
constante. Asma felina. Así el deseo que se acumula en el epidídimo. Irse y no.
El gato se parte en dos. Llega la noche y la tos: el hambre y el deseo.
Mordiscos de tinta. Huellas de tinta. Pasos de gato negro al caer. Tender un
puente de nostalgias desde el DF hasta Pahuatlán. De volada. Desde el cielo una
hermosa mañana… una noche, en Coyoacán, en la Guadalupana.
¿De
qué nos habla Edson Lechuga? Nos habla de él. De la circunstancia, a veces tan
humana de volar. Las gotas de mercurio, son a cuenta gotas un espejo diluido,
partículas derretidas de uno mismo. Fragmentos. Granadas que explotan un quince
de septiembre en Michoacán.
¿De
dónde es uno? Uno es cada lugar del que ha partido, uno es de donde dejó
enterrado su ombligo. Uno pertenece a cada lugar donde ha enterrado un amor.
El
amor contrariamente al pensamiento popular no es un bien escaso. Es
directamente proporcional a las posibilidades de morir. El amor es muerte. El
deseo es asesino. El deseo nos reduce a lo que somos, simple carne con fecha de
caducidad invisible. El amor está pues, a la vuelta de la esquina. En las
putas, en los putos, en los borrachos, en las muchachas y en los
"yonkis" en las cantinas, en los salones de belleza. En la fealdad.
El amor está en el aire. El amor está en México.
México,
nos dice Edson Lechuga es un recuerdo. Hilo de plata con luz de oro. Conejo de
cien.pies. Pilkates que se mikin. Muchachas violadas por el Ejército y
muchachos que se mikin. O se matan. Pero a México hay que volver, a pesar de
todo. A pesar de sus políticos idiotas, a pesar de sus telenovelas insulsas. A
pesar de Verónica Castro o Lucerito. A pesar de Pedro Infante... Pero a México
hay que volver. Por su ombligo, por sus muertos, por su pasado que come nuestro
corazón de cedro cascado. Serpiente al fin habrá que regresar por nuestra piel.
Alimentar
el desgano de no ser. Alimentar las ganas de ser. Alimentar al gato. Ronroneo
constante. Asma felina. Así el deseo que se acumula en el epidídimo. Irse y no.
El gato se parte en dos. Llega la noche y la tos: el hambre y el deseo.
Mordiscos de tinta. Huellas de tinta. Pasos de gato negro al caer. Tender un
puente de nostalgias desde el DF hasta Pahuatlán. De volada. Desde el cielo una
hermosa mañana… una noche en Barcelona, en la Clandestina.
Tender
un hilo y poner un vaso de plástico en cada extremo, acercar la oreja y
escuchar el latido de un hermano muerto al otro lado del mundo. Pum, pum, pum
corazón delator. Pepenador. Pum, pum, pum pepenando. Pum, pum, pum penando.
Una foto:
sobre
el océano vuela, sin rumbo fijo, sin
inmutarse, un globo aerostático. Se adivina un él en él. Un sirio gigante
alimenta su vuelo. Pareciera que este globo trae un velorio con él. La sal
alimenta su labor de soledad. Sobre el globo, sobre el guión que describe, el
fotograma de este globo, cae un chorro de tinta: gotas de plata caen al mar y
lo envenenan. Un pez vampiro ha muerto. La noche de algas barrunta.
¿De
qué nos habla Edson Lechuga? Nos habla de él. De la circunstancia, a veces tan
humana de volar. Las gotas de mercurio, son a cuenta gotas un espejo diluido,
partículas derretidas de uno mismo. Fragmentos de plata que caen al mar.
Y si
no se llamara Edson Lechuga, seguiría escribiendo como Edson Lechuga.
Alguien
que se fascina con la llovizna y es capaz de mirar el interior de las
luciérnagas no es un hombre libre. Encerrado en partículas diminutas y halos de
languidez y luz tiene que escribir para crear su libertad. No hablo de Edson
pero sí. No hablo de un escritor pero sí. No hablo de un hombre pero sí. Todo
hombre tiene que mirarse a sí mismo para lograr su libertad…, aunque sea para
asustarse y decidir no salir más.
Tres
veces tres. Tres historias por tres. Tres personajes que se hieren con la punta
de su triángulo, círculo inequívoco más invitados. Tres personajes convocados
en una cama en dos continentes más invitados.
gotas.de.mercurio de Edson Lechuga y editado
por Montesinos y Colofón: próximo estreno en librerías.
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